Según Toca Torres (2009), “…En el marco de la globalización, el crecimiento y la prosperidad de mercados y de economías, han agravado no solo los problemas ambientales sino también los sociales…”
Es por ello que el desarrollo sostenible recoge tres dimensiones significativas, como; ambientales, sociales y económicas, pues hoy en día las organizaciones en especial las privadas se han limitado solo a la parte económica para mejorar así sus indicadores de desempeño y solo algunas se han ocupado a la parte ambiental, pues consideran tener responsabilidad social.
El desarrollo sostenible se ha venido interpretado como un crecimiento y forma de cambio social, pues sus objetivos a perseguir son la sostenibilidad ecológica; este nuevo desarrollo ha empezado a relacionarse con el desarrollo económico, calidad ambiental y social, reconciliando así el crecimiento económico con los recursos ambientales de los que dependen generaciones actuales y futuras.
Sin embargo, para que todo esto se empiece a tratar existen varios componentes de suma importancia, uno de ellos son el triangulo de la sostenibilidad, en el cual están enmarcados factores como ecología, economía y bienestar social.
Según la European Network Indicators, “…el bienestar social o calidad social es una teoría basada en cuatro dominios fundamentales: seguridad socio-económica; cohesión social; inclusión social y empoderamiento social…”
No obstante, desde la óptica de las políticas públicas el concepto Societal se ha visto como un enfoque holístico, el cual integra asuntos sociales, económicos y educativos de las sociedad. Además garantiza una intervención social sistémica en todos los puntos de la vida social.
Este desarrollo Societal está muy ligado con el desarrollo sostenible, ya que ambos persiguen y procuran el bienestar de la sociedad por medio de las empresas, pues el compromiso de la receptividad Societal empresarial incluye la responsabilidad, sensibilidad, capacidad de respuesta y anticipación de acciones preventivas para proteger y mejorar el bienestar de la sociedad.
Para concluir, puede decirse que hoy en día el aspecto ambiental se ha empezado a tomar en cuenta por muchas organizaciones, pues los cambios que se están presentan en todo el mundo por este fenómeno han empezado a preocupar a la sociedad. En medio de todo esto se ha podido identificar 7 principios capaces de guiar la actuación de los empresarios hacia la contribución de una mejor sociedad, estos pueden ser:
- Innovación para el bien público; proceso que responda no solo a las necesidades de la sociedad sino también las tendencias societales.
- La gente como eje fundamental; establecer relaciones estrechas con la sociedad, donde se base el beneficio mutuo, transparencia y confianza.
- Garantía de oportunidades económicas para la comunidad local; invertir en el desarrollo económico de la región, estableciendo así vínculos comerciales.
- Compromiso con las políticas públicas y los programas sociales; construir alianzas no solo con otras empresas del sector, sino también con organizaciones no gubernamentales y entidades del gobierno, con el fin de construir marcos de política pública mas progresivos.
- Orientación hacia otros criterios de desempeño; las empresas deben garantizar un desempeño ético, Societal y ambiental, estableciendo sistemas de gestión e incentivo, creando así una cultura orientada hacia el desempeño.
- Practica de un governance superior; las empresas deben exigir el establecimiento de prácticas gerenciales orientadas a asegurar la capacidad y responsabilidad en las decisiones de sus directivos.
- Propósito más allá de la utilidad; deben incorporarse principios y valores en las operaciones diarias de la organización, con la finalidad de incentivar el compromiso por parte de los empleados.